jueves, 29 de marzo de 2012

El fin de todo discurso


Si hubo algo que me costó mucho al momento de abrir este espacio fue encontrar el nombre.
Bien, finalmente y luego de mucho pensar y descartar opciones, leyendo la Biblia me encontré con una enseñanza que contiene más o menos el nombre de este blog, dice: El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.

Hablamos,hablamos, hablamos. Podemos hablar y debatir sobre infinidad de temas, La Biblia, el amor de Dios, nuestro Salvador Jesús, la integridad, nuestras debilidades, la fe, la esperanza. Pensemos, lo que se les ocurra, cantidad de temas, y todos ellos interesantes y enriquecedores. Pero como dice el autor de Eclesiastés, el punto final de todo lo que podamos compartir, la conclusión definitiva de cada reflexión o pensamiento es solo uno: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque este es el todo del hombre.
Si tuviera que hablar de todas las enseñanzas que encierra este versículo en sí mismo, creo que necesitaría de mucho más que un post. Así que solo limitémonos a decir que en definitiva, más allá de toda palabra necesitamos tener presente que como cristianos debemos conducirnos en la vida con respeto hacia Dios, cuidando nuestros actos para no entristecer su corazón, y tratando de vivir como Él quiere que lo hagamos, para que se sienta orgulloso de sus hijos.
Muchas personas se preguntan porqué no se sienten plenas, porqué no logran sentirse realizadas en la vida, porqué pese a tenerlo todo no alcanzan la felicidad y mucho menos la paz que tanto necesitan, porqué en definitiva, se sienten incompletas. Bueno, acá tienen la respuesta a sus preguntas, porque viven lejos de Dios, porque les falta el todo del hombre. Porque lejos de intentar vivir como Él desea y no ofenderlo con sus actos, viven intentando satisfacer sus necesidades espirituales, emocionales y sentimentales de una forma errada. Porque deliberadamente actúan en contra de lo que Dios nos pide, y se alejan así de “el todo del hombre”.
Si lo que estamos buscando es sentirnos completos, vivir en paz, ser felices y disfrutar de la vida, entonces dejemos de teorizar, convirtámonos en hacedores y no solo oidores y expertos opinólogos de la Biblia, vivamos con respeto hacia Dios, cuidemos nuestra forma de vivir, nuestros actos, nuestras palabras, nuestros pensamientos. Vivamos como Dios quiere que lo hagamos, siendo no solo oidores sino también poniendo en práctica lo que la Biblia nos enseña.
Entonces, el fin de todo discurso es este, tratemos de poner en práctica lo que hablamos, tratemos de vivir como Dios quiere que lo hagamos, porque solo así nos sentiremos completos, plenos, capaces de disfrutar cada día de vida que Dios nos regala.
Gracias por venir, Dios los bendice!

2 comentarios:

A las 30 de marzo de 2012, 8:13 , Blogger MiriamL ha dicho...

El nombre de tu blog dice todo de ti, Dios ilumina todo lo que hagas si actúas conforme a Su voluntad.
¿Puedo aportar otro fin de discurso? "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas y con toda tu alma, y a tu prójimo como a ti mismo"
Besos!

 
A las 31 de marzo de 2012, 5:43 , Blogger A. P. ha dicho...

Miriam, creo que ese fin de discurso es espectacular, es el punto final de todo lo que podamos decir verdad? Quien viva amando a Dios con todo su ser y a su prójimo como a uno mismo, inevitablemente vivirá como un verdadero hijo de Dios! Dios te bendice amiga!

 

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